Lo dice la ciencia: Escuchar a personas que siempre se quejan te quita energía. Demostrado

Estar en contacto con una persona negativa más de 30 minutos provoca que las neuronas del hipocampo cerebral se despeguen. Todos tenemos un amigo o amiga que se queja todo el día. El clima, la vida, el trabajo o la película que vio ayer, puede ser un motivo para que estas personas estén en profundo desacuerdo con todos e incluso con ellos mismos. Si bien hay personas que sólo lo hacen por cuestionar hay otras que se pasan vomitando palabras de negatividad y odio.

No está mal sentir empatía cuando nuestros seres queridos lo están pasando mal, pero escuchar a aquellos que se quejan de todo es más perjudicial de lo que imaginamos. Su actitud llega a ser tan tóxica y manipuladora que nos hace pensar que somos insensibles o egoístas por el hecho de no querer seguir escuchando.

Los neurocientíficos, según lo indicado por Blake, señalan que el cerebro funciona como un músculo, que actúa en base a los movimientos repetitivos, por lo que, si te enfrentas a estímulos auditivos de negatividad y queja constante por mucho tiempo, es muy probable que te comportes de esa misma forma. El hipocampo es la zona cerebral que se encarga de resolver problemas, pero si esta zona se ve afectada y se atrofia de malas energía, simplemente la capacidad de resolución de problemas se ve disminuida afectando esto las reacciones y conductas del individuo.

Las personas quejumbrosas viven renegando de la vida que llevan, siempre quieren hacerse las víctimas, se quejan porque sí y porque no y, sobre todo, nunca hacen nada para cambiar todo aquello que tanto les atormenta. A pesar de que al principio nos parece normal, con el paso del tiempo nos vamos dando cuenta de que, más que por una situación difícil, la queja surge de un hábito que forma parte del estilo de vida de esa persona.

Y esto es lo que debemos hacer:

1. Toma distancia

Lo primero que deberías hacer es alejarte de esta persona. Sí, suena feo, pero necesario.

2. Pon límites

Con calma y respeto, pero con determinación. Establece límites a las personas que siempre intenta arruinarte mal día con su m ala onda y negatividades.

3. Demuéstrale que el problema es suyo, no tuyo

Detrás de una persona negativa siempre encontrarás derrota y escaso valor por disfrutar de las cosas positivas de la vida. Cuando haga comentarios negativos comienza a sonreír y le comentas que, a veces, “solo las personas positivas consiguen cosas y aprecian la vida”.

4. No muestres debilidad

Las personas que se quejan continuamente tienen la habilidad de manipular con su actitud. Es esencial poner un escudo para no mostrarnos dispuestos a ayudarles con cada problema que tengan.

5. Respira.

Para que la energía negativa no llegue a tu cuerpo inhala profundo y exhala todo ese sentimiento tóxico. Con el oxígeno circulando por tu cuerpo comenzarás a producir endorfinas y por ende, felicidad.

Fuente: gutenberg.rocks

mejorconsalud.com

saber.digital


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